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La alianza de Maduro con Putin y las armas químicas - La Gran Aldea

La alianza de Maduro con Putin y las armas químicas - La Gran Aldea

La alianza de Maduro con Putin y las armas químicas 

Ser opositor en Rusia supone un precio muy alto. En una taza de té puedes encontrar tu lápida. Ser espía tampoco te garantiza nada. Si marcas distancia del poder, te sacan del juego a punta de polonio radiactivo. La ristra de envenenamientos en el país de los zares haría las delicias de Sherlock Holmes. Las armas biológicas convierten a Moscú en un actor que inspira temor. Rusia posee un arsenal nuclear que la dota de gran poder. Y es la primera proveedora de energía de la Unión Europea: Gas, petróleo, carbón. Putin quiere rescatar para su patria las glorias del pasado. Y es aliado de Maduro. ¿Hasta qué punto la relación entre Moscú y Caracas puede resultar tóxica?

El doctor Grimesby Roylott murió diez segundos después de que fuera mordido por una serpiente. Una víbora de los pantanos, que, según cuenta Sir Arthur Conan Doyle en su libro Las aventuras de Sherlock Holmes, es la más mortífera de la India. Lo curioso es que Roylott había amaestrado al reptil para que inoculara su letal veneno en el cuerpo de su hijastra. Cabe imaginarlo: por un asunto de herencia. Pero la serpiente se volvió contra su amo, un pérfido médico que coleccionaba animales extravagantes. Esta fascinación por las sustancias tóxicas para poner en práctica la pena capital va más allá de la literatura. La vemos también en el mundo de la política. Ahora con sospechosa frecuencia. La cicuta como arma de coacción. Y los rusos están a la cabeza.

Un equipo de periodistas de The New York Times ganó el Premio Pulitzer en 2017 precisamente por haber investigado el lado oscuro del poder en Rusia. Los envenenamientos sistemáticos, desde luego, formaron parte de la serie de trabajos que escribieron.

Es para tomar nota. En 2004, la periodista de investigación Anna Politkouskaya bebió un té envenenado cuando viajaba en un vuelo de la aerolínea rusa Karat. Error de cálculo en la posología: Sobrevivió. Pero dos años más tarde le dieron dos tiros cuando se hallaba en el ascensor del edificio donde vivía. Murió. Dos personas fueron condenadas a cadena perpetua: los ejecutores del crimen. Pero nada se sabe de la autoría intelectual.

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